Pero atrás de todo esto, existen otros p̶r̶o̶b̶l̶e̶m̶a̶s̶ asuntos... asuntos que, también, a otros pareciera resbalarles cual vaselina deslizándose pordoquier, asuntos como el de mi autoestima.
¿Se imagina usted lo que influye cada cosa que dice de mí? ¿Se imagina usted lo que me hace sentir cada cosa que usted dice acerca de alguien más, comparando, adulando, sin sentido? ¿Le gustaría, un minuto, ponerse en mi lugar de idiota y sentir lo que yo siento? Es una mezcla de baja autoestima con narcisismo puro, es un "Todos son mejor que yo" intercalado con un "Soy lo mejor que has tenido en tu... perra vida". Aunque, no es tanto una mezcla, porque primero va uno, y luego el otro, primero va el :okay: y luego el :areyoufuckingkiddingme:
¿Que yo no digo las cosas? Oh, claro, sí, claro que las digo... en ése tono jodón y sarcástico que utilizo, o hasta a veces muy normal, todo lo que digo en una situación circunstancial es lo importante para mí, de hecho, no me gusta el tener que cambiar de clima a charla seria para tener que acotar algo de esta naturaleza, no es mi estilo, prefiero decirlo sutil y directamente en cualquier momento, porque nunca encuentro uno ideal. Que no se me preste atención, this is another story.
Y como siempre, otro día echándome la culpa, repitiendo que yo soy la que me comparo física y mentalmente con los demás(Sobre todo físicamente) autoconvenciéndome de que debo dejar de hacerlo, de que la principal desencadenante soy yo. De hecho, lo soy, pero lo soy desde el preciso momento en el que decido inconscientemente creer y sobrevalorar la palabra agena, no desde que me comparo, porque yo no inicio ese atroz acto de estupidez sin sentido que no lleva más que al lavado mental, "la elite de la porquería", sólo eso.
Pero debido a esas personalidades extrañas... hay gente que nunca jamás sabrá lo que es... sentirse, por un momento... la persona más horrible del mundo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario