lunes, 20 de febrero de 2012

Tus Manos



Mucha gente gusta de cosas, de partes, de características.
A mí, particularmente, me gustan las manos.
Pero sus manos fueron las que más me han llamado la atención, al menos de tal extravagante forma y hasta ahora.
Y cada vez que las cautivo me producen curiosidad, no son normales, ni especiales, sólo perfectas.
Suavidad infinita, rayada miel amorfa, y cinco plumas deslizándose... haciéndome cosquillas.
¡Quién fuera a decir, que traerían la paz en mí!
Fuentes conectoras de la energía más pura, sutiles movimientos, modesta cicatriz, amoldables a cualquier curva peligrosa, la transforma en inocente e inofensiva.
 Dudosos gestos casi incomprensibles.
Contactan las cuatro, el yin y el yang, y comienza la revolución.
Fuertes vibraciones, débil es el contacto, poderoso el efecto.
Tiemblo.
Calmo.
Erizo.
Deslizándose cual gota de lluvia sobre el vidrio del bus, estremeciendo por dentro y por fuera, normalidad anormal poco apreciable en terceros, incluso en él mismo.
Refugio: antibalas, anti llanto, anti duda, anti miedo.
¿Quién ha de encontrar otro igual?
Los ojos pueden mentir, cual mirada controlada, cual ceguera me invade.
Los labios son expertos en el arte del engaño.
El físico y la apariencia engañan por sí solos, y naturalmente lo hacen.
Y yo hablando de sinceridad, cuando empleo el ejemplo de una sutil caricia, un contacto tan profundo, la energía tan benigna, no puede ser un engaño.
No hay nada más real que la suavidad de tus manos, que el amor que transmiten, que la calma que producen, que la intriga que causan en mí. No hay nada más sincero, y no hay otra manera de que pueda creerte.
 No es fácil creer en alguien complicado, ni tampoco es posible creerle a los ojos estando en plena ceguera, ni a los labios, ni la apariencia, ni a la sonrisa que a veces suele ser malévola.
Tus manos, nunca van a mentirme, por eso me gustan, por eso me atraen, por eso me hipnotizan, y por eso las elijo como mías, porque han sido parte de mí, porque son reales y porque a ellas sí les creo, porque por ellas descubrí que en verdad me amas.

Melissa Antonella orbegozo, 20/2/2012 3:46 a.m. (Terminau)


lunes, 13 de febrero de 2012

Malentendida Desesperación


Definitivamente, hay cosas para las cuales uno nace y otras para las que no. Y yo creo que nací para estar sola, nací para vivir una vida como la de cualquier escorpiano, tirar todo a la mierda e independizarse completamente, hacer lo que me plazca, no merezco estar con alguien más y tampoco la otra persona merecería estar al lado mío, no entiendo a los seres humanos por lo que me cuesta relacionarme con los mismos. Hoy entré en crisis, una crisis nerviosa que por poco casi me obliga a romper todo, a mandar todo lo que construí al carajo. Si una estupidez semejante puede causar algo tan tempestuoso en mí, no me imagino lo que sería si se me presenta un problema serio. Debo aprender a arreglarmelas sola y a no aferrarme a absolutamente nada, al fin y al cabo no se equivocan los que dicen que si te chupa todo un huevo se vive mejor. Si el problema es uno, obviamente la única persona que puede aliviar y llevar lejos el dolor propio, es uno mismo... aunque cueste aceptarlo o simplemente a uno no le guste esto. Éso es, justamente lo que lo hace más complicado, uno suele depender de alguien, más cuando algo muy jodido a nivel emocional le sucede, cuando, como ya se conoce la frase, la respuesta está en tu interior... se trata de aprender a vivir, no es fácil ser una persona jodida, pero es que si uno no lo es, es a uno a quien lo terminan agarrando los jodidos. Y no es nada bonito que te toque una persona como nosotros.
Obedecer es totalmente un acto erróneo salvo que sea a los mismos padres, porque nadie jamás en la vida cumplirá con nuestras demandas así como nosotros cumplimos en nuestros momentos de desesperación, y en momentos de otro tipo de desesperación más potente nos damos cuenta de que no vale la pena ni si quiera cambiar por nadie, no vale la pena en lo absoluto mentirse a uno mismo cuando uno sabe que por dentro siempre va a seguir siendo la misma mierda, esa mierda de la cual uno se siente fríamente orgulloso. La esencia prevalece y cada tanto se hace notar, creen conocerte, pero nadie lo hace realmnete y no saben de qué manera uno se ataca, se desespera, hace locuras, la gente sólo ve tus actos pero jamás verán los motivos, y un aplauso para los pocos que pueden ser testigos de esos motivos que se llevan a cabo en momentos de destrucción.

(Dios mío, dame paciencia, pero dame la ya! Quiero volver a respirar mi aire con normalidad).

No sirvo para vivir en conjunto, menos para tener a alguien al lado, no soportaría a todo lo que eso conllevaría, no lo soportaría, no lo estoy soportando, de hecho, constantemente, son guerras,  guerras internas, interminables guerras internas que van destruyendo lo que soy poco a poco... van haciendo bosta todo a su camino sin dejar rastro bueno sano. Y todo queda es el vacío enorme que siento cada tanto. No quiero que vuelva a pasar algo de la misma naturaleza pero tampoco quiero destruir todo lo que me costó un huevo conseguir, así, de un día para el otro, en un solo seguno y por una idiotez, no lo deseo así como tampoco deseo que todo esto que se me cruza por la cabeza se de a la luz, porque los malentendidos siempre han estado, aún siguen estando y no se irán ni que pasen miles y miles de siglos. También hay otro factor aún mucho peor que los malentendidos... los entendidos.







jueves, 9 de febrero de 2012

Autoestima

¿Para qué matarse haciendo algo con mucho amor si la persona a la cual va dirigido ese algo no lo va a valorar? ¿Para qué interesarse en cosas que a nadie le va a llamar la atención? ¿Exigente? ¿Exagerada? Puede ser... pero no veo cual es la complicación del asunto, no estoy exigiendo que me hagas una ecuación ni que me analices una oración separándola en sujeto y predicado y demás yerbas. Sólo pido un poco de consideración a ese tipo de estupideces a las cuales yo sí les doy importancia. En fin, prefiero guardármelas para mí, y que sean un bonito recuerdo a darlas a conocer y que no pase absolutamente nada. Sería otro desnudo más, otro strip tis de mi alma tirado al tacho de soretes del gato.
Pero atrás de todo esto, existen otros p̶r̶o̶b̶l̶e̶m̶a̶s̶ asuntos... asuntos que, también, a otros pareciera resbalarles cual vaselina deslizándose pordoquier, asuntos como el de mi autoestima.
¿Se imagina usted lo que influye cada cosa que dice de mí? ¿Se imagina usted lo que me hace sentir cada cosa que usted dice acerca de alguien más, comparando, adulando, sin sentido? ¿Le gustaría, un minuto, ponerse en mi lugar de idiota y sentir lo que yo siento? Es una mezcla de baja autoestima con narcisismo puro, es un "Todos son mejor que yo" intercalado con un "Soy lo mejor que has tenido en tu... perra vida". Aunque, no es tanto una mezcla, porque primero va uno, y luego el otro, primero va el :okay: y luego el :areyoufuckingkiddingme: 
¿Que yo no digo las cosas? Oh, claro, sí, claro que las digo... en ése tono jodón y sarcástico que utilizo, o hasta a veces muy normal, todo lo que digo en una situación circunstancial es lo importante para mí, de hecho, no me gusta el tener que cambiar de clima a charla seria para tener que acotar algo de esta naturaleza, no es mi estilo, prefiero decirlo sutil y directamente en cualquier momento, porque nunca encuentro uno ideal. Que no se me preste atención, this is another story. 
Y como siempre, otro día echándome la culpa, repitiendo que yo soy la que me comparo física y mentalmente con los demás(Sobre todo físicamente) autoconvenciéndome de que debo dejar de hacerlo, de que la principal desencadenante soy yo. De hecho, lo soy, pero lo soy desde el preciso momento en el que decido inconscientemente creer y sobrevalorar la palabra agena, no desde que me comparo, porque yo no inicio ese atroz acto de estupidez sin sentido que no lleva más que al lavado mental, "la elite de la porquería", sólo eso.
Pero debido a esas personalidades extrañas... hay gente que nunca jamás sabrá lo que es... sentirse, por un momento... la persona más horrible del mundo.






miércoles, 8 de febrero de 2012

Druguistad


No, mis amigas no me escriben te amo en el muro ni me dicen siempre que soy hermosa en mis fotos de perfil, no las veo todos los dias y no saben todo acerca de mi, no fui con ellas a la escuela desde jardin ni desde primaria, las conoci circunstancialmente, no estan siempre de buen humor y no siempre rien, a veces, dudo de sus facultades mentales y no entiendo lo que sienten, hay muchas cosas que me molestan mucho de ellas, me vivo enojando con ellas cada dos por tres, solo que casi nunca se enteran, me retan y me molesta, me ha pasado mas de una vez de no entender por que estan al lado de tal persona, o por que se mandan esas cagadas raras que no tienen "goyete" ni explicacion, odio cuando se ponen egoistas, odio mas cuando se ponen inseguras, me dan ASCO cuando se ponen inseguras(Si, prefiero las narcisas), porque son muy inteligentes para hacerlo. No se si las tendre toda la vida. Lo que si se, es que a diferencia de la mayoria de las personas que tienen amigas diferentes a las mias, nunca me han traicionado y nunca me han dejado sola, nunca me han mentido con algo importante, nunca me faltaron en respeto y nunca me usaron.
Asi que, se podra decir que tengo pocas amigas, pero las prefiero a ellas, las "locas", las "raras", que a cualquier pendeja afrechuda que te escriba que sos hermosa en las fotos, que te ama en el muro todos los dias, que se ria todo el tiempo, que me diga que si a todo y que se crean que me conocen aunque sea un poco.


Si al fin y al cabo, las mas criticadas, resultan ser siempre, las UNICAS amistades de VERDAD.


Melu.~

















Hacés que mirarte mil veces sea hacerlo por primera vez. Me provocas ganas de mirarte, y esas ganas suelen convertirse en una búsqueda de algo nuevo en vos, o algo nuevo en mi que siempre termino encontrando. Porque mirarte refleja algo tuyo en mi que es totalmente desconocido, siempre distinto a lo anterior.
Saber que sos el único que me da paz, tranquilidad, que con solo hablarme, mirarme o abrazarme logra parar con mi llanto, o sacarme la más eterna de las sonrisas. Saber que fuiste por el único que me tome una revancha en la vida, por el único que aposté el poder perder todo. Y que aposté dos veces. Todo por vos, porque apareciste y porque sos un misterio, el más lindo hasta ahora. 
A pesar de ese miedo inmenso que queda hoy, a pesar de esa herida enorme que sigue ahí, dispuesta a que seas vos el que la sane, a pesar del terror que me provoca mirarte con todo el amor del mundo esperando que no vuelvas a lastimarme... tenia muchas heridas por curar, y paradójicamente fuiste el encargado de agregar una más. La cura a veces es peor que la enfermedad. Y vos sos ambas.
Ganate esa confianza que tengo guardada en esa cajita de cristal, ganatela, y demostrame que entregar todo con los ojos cerrados no es una pérdida de tiempo, ni de alma. Ayudame a creer, a tener por seguro que vas a seguir siendo por mucho tiempo más lo que más brilla en una oscuridad inmensa. Animate a que me anime, ayudame a quererte cada vez más. 
Enseñanme a enseñarte que sos el único que puede sacar algo bueno de mi. Sos lo más inexplicable que llegué a tener cerca mio. Sos mi cura de todo, y hasta de vos mismo.